La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

martes, 26 de enero de 2016

La Generación del 27 (II)

  En la trayectoria literaria de la Generación del 27 se suelen distinguir tres etapas, atendiendo a las principales influencias recibidas y a las tendencias poéticas dominantes.

  Cuando empiezan a escribir, en torno a 1920, la influencia de ciertas vanguardias -Futurismo, Ultraísmo, Dadaísmo y, sobre todo, Creacionismo, con Vicente Huidobro- es notable y uno de los escritores españoles más presentes es Ramón Gómez de la Serna, cuya influencia les llevará a una visión lúdica de la poesía. Al mismo tiempo, la admiración por Juan Ramón Jiménez tendrá como efecto la "Poesía pura", es decir, una poesía sorprendente, intelectual, perfecta, fría. Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego serán los principales representantes. Buscarán la metáfora inédita, la imagen más audaz, etc. y ello les lleva al fervor por Góngora, pues tres siglos antes, el poeta cordobés había buscado -y logrado- un lenguaje poético radicalmente distinto del habla cotidiana. El homenaje a Góngora en 1927 será el culmen de esta tendencia y la señal de su cercano fin.

  A finales de la década todos acusan el cansancio de la literatura vista como juego, al tiempo que la situación española, europea y mundial -dictaduras, crisis- exige nuevas posturas. Se van distanciando de JRJ, de Ramón, de Huidobro, y conocen a dos poetas hispanoamericanos, Pablo Neruda y César Vallejo, representantes de la poesía comprometida. Además, desde Francia, una nueva vanguardia, el Surrealismo, con André Breton, Paul Éluard, etc.- lanza una nueva consigna: Changer la vie! -transformar la vida- desde postulados marxistas y psicoanalistas. Una ruptura con la alienación y la represión, que empezará con una liberación de la escritura, en la que poetas como García Lorca y Vicente Aleixandre coincidirán con cineastas como Luis Buñuel y pintores como Salvador Dalí. En 1935 Neruda funda en París la revista Caballo verde para la poesía, en la que saldrá el Manifiesto por una poesía impura, es decir, inmersa en las circunstancias del momento. Los poetas del 27 se irán implicando en el mundo en que viven.

 1936 supone un corte brutal. García Lorca es asesinado, la mayoría parte al exilio y sólo Dámaso Alonso y Gerardo Diego permanecen en España. Aunque algunos les acusen de traidores, sufrirán el exilio interior como otros muchos y servirán de enlace con las nuevas generaciones, de las que con el tiempo saldrán Gabriel Celaya, Jaime Gil de Biedma, Luis Rosales, Ángel González, Claudio Rodríguez...
 Separados, cada uno seguirá su andadura en solitario, produciendo una poesía más personal, pero sin distanciarse del compromiso. Cernuda y Salinas mueren en el exilio, pero los demás, al fin, podrán volver a una nueva España que, tras salir de la dictadura, querrá recobrar los referentes perdidos. La concesión del Nobel a Aleixandre en 1977 -a medio siglo del homenaje a Góngora- es el reconocimiento internacional a todos los autores de este Siglo de Plata de la literatura española.

No hay comentarios: