La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

martes, 18 de marzo de 2014

Los kenningar

   No os asustéis ante la palabreja; es simplemente el plural de kenning, un tipo de metáfora usual en la literatura escandinava medieval, sobre todo en la lírica pero también en la narrativa.

http://es.wikipedia.org/wiki/Kenning

   En una entrada anterior veíamos el origen de una de estas metáforas, la compensación de la nutria como sinónimo de "oro":

http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/01/la-compensacion-de-la-nutria.html

 Este metal recibía también el nombre de lecho de la serpiente por la creencia de que los dragones custodiaban tesoros.

 Llamarlo metal precioso de la discordia no requiere mucha explicación.

Ya que estamos, un ejemplo tomado del Beowulf: casa de los huesos para designar al cuerpo.






Éstos son kenningar de primer grado. Ahora, si la nave es el caballo del mar y el mar el camino de la ballena, ¿por qué no llamar a la nave el caballo del camino de la ballena? Si la espada es el tizón de la batalla y la batalla la tormenta de flechas, ¿por qué no llamar a la espada tizón de la tormenta de flechas? Así se llegó a extremos como alimentador de los cisnes de la cerveza de la batalla. La cerveza de la batalla es la sangre; sus cisnes, los cuervos, porque la beben; su alimentador, el guerrero que la derrama. Los kenningar de segundo y tercer grado muestran la degeneración de la poesía escandinava.

Siglos después, Elías Lönnrot (1802 - 1884), autor de la epopeya nacional finlandesa -el Kalevala-, usará también algún kenning como el gato malo de la fronda para referirse al oso.

jueves, 13 de marzo de 2014

Relaciones léxicas V: sinonimia

   No vamos a entrar en el debate sobre si hay sinónimos estrictos o no, ya que para lo que ahora nos interesa no es relevante. Vamos a hablar de qué intenciones puede cumplir el sinónimo:

-evitar la monotonía:

  La lechuza es un ave nocturna, un pájaro difícil de ver durante el día. Este volátil se reconoce por su plumaje bicolor -blanco y arena- y por su cara acorazonada.

-cambiar de registro, como puede ejemplificarse con algunos refranes:

 En el domicilio del metalúrgico, instrumento cisorio lígneo.

(Recordemos que el registro depende de la intención; refranes, frases hechas, etc. en un registro culto no resultarían especialmente eficaces.)
 

-añadir matices:

 Uno de los cuchillos con los que los hermanos Vicario mataron a Santiago Nasar parecía un alfanje. No un sable normal y corriente, sino nada menos que un alfanje, lo que nos sitúa automáticamente en un contexto islámico.