La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

martes, 21 de enero de 2014

De la fama póstuma

  En el Havamal (Discurso del Altísimo), monólogo perteneciente a la Edda Mayor, el dios Odín emite una serie de dichos que condensa bastante de la visión del mundo de los aniguos escandinavos. Uno de los más conocidos es:

  Muere la riqueza, mueren los parientes, igual morirás tú. Sólo una cosa no muere, y es la fama del muerto.

Unos siglos más tarde y un poco más al sur, la Muerte se dirige a Don Rodrigo Manrique con estas palabras:

No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis
pues otra vida más larga,
la de la fama gloriosa 
acá dejáís.
Aunque esta vida de honor
tampoco es eternal 
ni verdadera 
mas con todo es muy mejor 
que la otra terrenal 
perecedera.

En el mismo sentido va una de las frases que, en la película, Ulises dirige a Circe:

Si los hombres hablan de mí lo harán con orgullo porque fui uno de ellos.





En suma, el héroe, en cualquier tiempo y lugar, busca dejar un buen recuerdo. Por eso Arriano de Nicomedia (80/95 - 170/180 d. Xp.) nos cuenta que cuando Alejandro desembarcó en Troya corrió alrededor de la tumba de Aquiles y dijo:

-Feliz tú, Aquiles, que en vida tuviste un amigo como Patroclo, y luego un Homero que inmortalizó tu memoria.

Como contrapunto, la frase del propio Aquiles:

-Más vale ser esclavo del campesino más pobre que reinar sobre los muertos.

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