La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

lunes, 10 de noviembre de 2014

Compuestos primarios y secundarios


   En castellano hay muchas palabras compuestas, unas con elementos del habla cotidiana (abrelatas, baloncesto, rojinegro) y otras con raíces griegas o latinas que no utilizamos (cardiopatía, introspección, metrópolis). Cuando se forman a partir de dos elementos, hablamos de compuestos primarios.

  Pero también hay compuestos secundarios, cuyo elemento base es otro compuesto. En estos casos, para evitar alargar demasiado la palabra, se suprime el segundo elemento de este compuesto,  y así tenemos:

  automóvil + escuela = autoescuela
  dinosaurio + polis = dinópolis
  geografía + estrategia = geoestrategia
  homosexual + fobia = homofobia
  internet + nauta = internauta
  televisión + adicto = teleadicto

 Este procedimiento resulta facilitado por el hecho de que, en algunos casos, el compuesto originario se use ya abreviado, con sólo el primer elemento:

   Pon la tele.

   Vaya auto que se ha comprado.

 Esta lexicalización del primer elemento ayuda a que el compuesto se entienda más fácilmente.

miércoles, 25 de junio de 2014

Sobre la novela histórica

   Alguien a quien presté una vez El Conde Belisario, de Robert Graves, me dijo que se le había hecho difícil leerlo por la cantidad de datos históricos que incluía, lo cual es cierto, pero no sé hasta qué punto puede dificultar la lectura, pues los datos históricos están integrados en la trayectoria vital del personaje.
   De todos modos, entiendo a este lector, pues algunos autores de novela histórica ceden con frecuencia a la tentación de contarnos todo lo que saben de ese periodo, venga o no a cuento, y olvidan una regla fundamental para este género narrativo: la documentación ha de ser exhaustiva, pero su reflejo en el libro será impresionista.
  Hace poco he leído El palacio azul de los ingenieros belgas, de Fulgencio Argüelles, una novela que dice mucho sobre cómo era Asturias en las primeras décadas del S. XX, sin necesidad de dar ninguna lección de historia.

P.D.: La novela que cito al principio de este artículo me resultó tan fascinante que decidí leer lo más posible sobre aquella época. (En su prólogo hay una frase que la caracteriza a la perfección: Belisario nació en el último año del desastroso siglo quinto -el siglo del rey Arturo- y murío cinco años antes del nacimiento del profeta Mahoma. Vamos, los Siglos Oscuros. ) Y leí tanto que comprobé dos cosas: buena parte de lo que cuenta la novela es falso, y lo que no lo es está copiado, casi palabra por palabra, de autores de la época (Procopio, Agatías). Al fin y al cabo, el autor tiene todo el derecho a engañar a sus lectores, con tal de que sea un engaño coherente, bien construido. Pero también es verdad que, como demasiadas veces la realidad supera a la ficción, la mejor novela histórica es la que menos inventa.

jueves, 12 de junio de 2014

Algunos eufemismos

  No hay duda de que en ciertas situaciones comunicativas puede ser conveniente evitar ciertas palabras, pero hay que tener cuidado, pues a veces se consigue el efecto contrario.

  En latín, la forma usual de designar a una prostituta era scortum, que significaba literalmente pellejo. Era una palabra tan malsonante y ofensiva que en su lugar se usó otra; se pasó a usar putta, que significaba simplemente chica, mujer joven pero que se acabó cargando con todas las connotaciones de la anterior.

 La palabra castellana cerdo proviene de la expresión ganado de cerda, en referencia al pelo de este animal. Fue también un eufemismo, en sustitución de la malsonante puerco y, como era de esperar, acabó siendo igual de malsonante.

 Durante un tiempo estuvo de moda en EEUU referirse a los negros como gente de color. O sea, que la gente de otras razas no tiene color, con lo cual, se sigue insistiendo en la diferencia.

 Tres ejemplos de lo mismo. Desde luego que al producir un mensaje habrá que tener en cuenta cuándo, dónde y a quién lo enviamos -la adecuación, al fin y al cabo- pero procuremos no caer en el puritanismo lingüístico que, al enmascarar los problemas, los agrava.

martes, 20 de mayo de 2014

Este mes

¿De dónde viene el nombre de mayo? Muy sencillo, de Maya, la diosa grecorromana de las flores. Era hija de los titanes y madre de Hermes, el más simpático y astuto de los dioses.

 

  El nombre de esta diosa contiene la raíz ma-, de madre, y de ahí viene el verbo griego maieuo, dar a luz. Por eso Sócrates, que no por casualidad era hijo de una comadrona, dio a su sistema de enseñanza el nombre de mayéutica, el arte de sacar a la  luz las ideas.

















(El padre de Sócrates era escultor y claro, combinando ambos oficios,  llegó Sócrates a la conclusión de que las ideas están en la mente como la imagen dentro de la piedra.)

Volviendo a nuestra entrañable diosa, en terrenos cretácicos norteamericanos se descubrió a finales de los años 70 un dinosaurio de talla pequeña -sólo 7-9 metros de longitud por 2,8 - 3,6 de altura y unas 4-5 toneladas- que suministró una información curiosa. Parece ser que las hembras de esta especie se agrupaban para poner los huevos y cuidar y alimentar colectivamente a los recién nacidos. Tal muestra de comportamiento maternal en un momento en que todavía circulaban muchas ideas falsas sobre los dinosaurios llamó la atención de los investigadores, que bautizaron la nueva especie con el nombre de la diosa: maiasauria.


En suma, un buen ejemplo de cómo la mitología sigue presente en el habla.

martes, 15 de abril de 2014

Precisando un poco lo de ayer

 Fue un lingüista alemán de origen checo, Julius Pokorny, (1887 - 1970) quien demostró que la palabra sánscrita Aryas "noble", "señor",  nunca se usó para designar al conjunto de los pueblos indoeuropeos, ni mucho menos a los europeos nórdicos, sino sólo a los indoiranios -Irán proviene de Aryana, "país de los arios"- así que en la Academia han tenido tiempo de sobra para saberlo.
 En todo caso, si los académicos se empeñan en mantener ario como sinónimo de "europeo nórdico", deberían añadir la indicación de que son los nazis y otros racistas quienes lo emplean habitualmente con ese sentido.

 Lo mismo puede decirse a propósito de saga. Ya Jorge Luis Borges en su interesantísimo libro Literaturas germánicas medievales nos cuenta los rasgos de este subgénero narrativo, haciendo hincapié, precisamente, en los elementos comunes con la novela moderna. El susodicho libro no es de hace un año ni dos, sino de 1966.

lunes, 14 de abril de 2014

Un poco de precisión

   No hay duda de que el diccionario es un instrumento de trabajo muy útil y necesario, lo que no quiere decir que sea infalible. Tiene errores, y éstos deben corregirse lo antes posible. Desde hace mucho tiempo sabemos que ni un ario es un europeo nórdico ni una saga es una leyenda, pero el DRAE no parece haberse enterado. Un ario es un indoiranio, y una saga es una narración similar a la novela moderna.
 
 (Podéis pinchar el enlace de la parte inferior derecha del blog y consultar ambas entradas.)

martes, 18 de marzo de 2014

Los kenningar

   No os asustéis ante la palabreja; es simplemente el plural de kenning, un tipo de metáfora usual en la literatura escandinava medieval, sobre todo en la lírica pero también en la narrativa.

http://es.wikipedia.org/wiki/Kenning

   En una entrada anterior veíamos el origen de una de estas metáforas, la compensación de la nutria como sinónimo de "oro":

http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/01/la-compensacion-de-la-nutria.html

 Este metal recibía también el nombre de lecho de la serpiente por la creencia de que los dragones custodiaban tesoros.

 Llamarlo metal precioso de la discordia no requiere mucha explicación.

Ya que estamos, un ejemplo tomado del Beowulf: casa de los huesos para designar al cuerpo.






Éstos son kenningar de primer grado. Ahora, si la nave es el caballo del mar y el mar el camino de la ballena, ¿por qué no llamar a la nave el caballo del camino de la ballena? Si la espada es el tizón de la batalla y la batalla la tormenta de flechas, ¿por qué no llamar a la espada tizón de la tormenta de flechas? Así se llegó a extremos como alimentador de los cisnes de la cerveza de la batalla. La cerveza de la batalla es la sangre; sus cisnes, los cuervos, porque la beben; su alimentador, el guerrero que la derrama. Los kenningar de segundo y tercer grado muestran la degeneración de la poesía escandinava.

Siglos después, Elías Lönnrot (1802 - 1884), autor de la epopeya nacional finlandesa -el Kalevala-, usará también algún kenning como el gato malo de la fronda para referirse al oso.

jueves, 13 de marzo de 2014

Relaciones léxicas V: sinonimia

   No vamos a entrar en el debate sobre si hay sinónimos estrictos o no, ya que para lo que ahora nos interesa no es relevante. Vamos a hablar de qué intenciones puede cumplir el sinónimo:

-evitar la monotonía:

  La lechuza es un ave nocturna, un pájaro difícil de ver durante el día. Este volátil se reconoce por su plumaje bicolor -blanco y arena- y por su cara acorazonada.

-cambiar de registro, como puede ejemplificarse con algunos refranes:

 En el domicilio del metalúrgico, instrumento cisorio lígneo.

(Recordemos que el registro depende de la intención; refranes, frases hechas, etc. en un registro culto no resultarían especialmente eficaces.)
 

-añadir matices:

 Uno de los cuchillos con los que los hermanos Vicario mataron a Santiago Nasar parecía un alfanje. No un sable normal y corriente, sino nada menos que un alfanje, lo que nos sitúa automáticamente en un contexto islámico.




jueves, 13 de febrero de 2014

La épica medieval y sus divisiones

  Obras tan distintas y a la vez tan similares como el Cantar de Mio Cid, la Canción de Roldán, Beowulf, La saga de los Volsungos o el Cantar de las huestes de Ígor pueden separarse en dos grupos según el tiempo transcurrido desde los hechos en que se inspiran hasta que se pusieron por escrito. La épica española y rusa es realista porque se escribe muy pronto, mientras que la francesa y germánica es fantástica al tardar bastante más.

 Rodrigo Díaz de Vivar muere en 1099 y el Cantar lleva fecha de 1207: 108 años han pasado, suficiente para que haya textos que celebren al héroe pero poco para alterar la historia. Menos tiempo todavía -75 años- pasa desde la malhadada expedición de Ígor Svjatoslavic contra los cumanos -1185- hasta la redacción de Slovo o polku Igoreve, en torno a 1260.

 http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/01/slovo-o-polku-igoreve-cantar-de-las.html





Desde la batalla de Roncesvalles -agosto de 778- hasta que Turoldo puso por escrito la Chanson de Roland hacia 1090 pasaron tres siglos, tiempo de sobra para convertir a los vascones en musulmanes, crear un traidor, inventar que Carlomagno pudo conquistar toda España excepto Zaragoza, que está en lo alto de un monte y demás. Y si es cierto que Beowulf y Sigurd están inspirados en Arminio, tenemos más de mil años, así que lo de convertir a las legiones romanas en dragones no nos debe sorprender.

http://es.wikipedia.org/wiki/Arminio

miércoles, 12 de febrero de 2014

Relaciones léxicas IV: asociación

 Por asociación semántica -o campo asociativo- entendemos aquella relación entre palabras que refleja una relación real: causa/efecto, continente/contenido, problema/solución, acción/instrumento, acción/objeto, etc.

Desde el accidente anda cojeando.

No cortes el jamón con ese cuchillo.

Tengo cinco mil euros en el banco.

lunes, 10 de febrero de 2014

Relaciones léxicas III: hiperonimia y holonimia

 Las palabras de un campo semántico pueden relacionarse horizontalmente, pero siempre habrá una que, de un modo u otro las englobe. Azul, rojo, amarillo, blanco, negro son colores, cabeza, cuello, pecho, vientre, brazo, pierna  son partes del cuerpo.

 Cuando el campo semántico denota una clase compuesta de diversos individuos, éstos son hipónimos y el nombre de aquélla hiperónimo, pero si estamos ante una totalidad compuesta por partes, hablamos de holónimo y merónimos. Color y parte del cuerpo son hiperónimos, y cuerpo es holónimo.

 Aun habiéndose extinguido los dinosaurios, la clase de los reptiles sigue existiendo. Dinosaurio es por tanto un hipónimo y reptil un hiperónimo.













Si a un coche le quitamos el motor, ya no funciona.  Motor es por tanto un merónimo y coche un holónimo.

¿Veis la diferencia? La holonimia es una relación más estrecha, más cohesionada que la hiperonimia. En ésta hay un mayor grado de autonomía.

jueves, 23 de enero de 2014

Dos viajeros

¿Coincidieron Odiseo y Eneas en algún momento de sus prolongados viajes por el Mediterráneo? De darse el caso, ¿cómo se habrían tratado?

La isla de Circe, la de los cíclopes, el Estrecho de Mesina (Escila  y Caribdis), las puertas del Hades... Varios lugares por los que pasaron los dos.


miércoles, 22 de enero de 2014

El regreso

 Para un griego del S. VIII a. Xp. el mundo conocido se reducía a su ciudad, las ciudades griegas vecinas y aquellas ciudades bárbaras donde hubiera algún familiar o amigo suyo emigrado. Éstas se hallaban, por lo general, en la costa asiática, y algo menos en Italia y Sicilia. El Mediterráneo occidental seguía siendo un gran desconocido, y no es extraño que en él se situaran todo tipo de seres prodigiosos: cíclopes, sirenas, ninfas, etc. y que quien desafiara estos límites se arriesgase a ser devorado, o convertido en cerdo.




   Este mar terminaba en el estrecho donde Heracles había colocado sus dos columnas como advertencia, y más allá el Jardín de las Hespérides.

   Odiseo ha cruzado todos los límites, y ha vuelto vivo. Para él las sirenas, los cíclopes, Escila y Caribdis, Circe, etc. ya no son personajes de historias escuchadas desde niño, son antagonistas de carne y hueso. Él los ha visto y ha vuelto para contarlo, lo cual tiene, para quienes le escuchan, un doble efecto: los lugares fantásticos y sus guardianes existen, pero no son insuperables. Empieza la edad del hombre.

martes, 21 de enero de 2014

De la fama póstuma

  En el Havamal (Discurso del Altísimo), monólogo perteneciente a la Edda Mayor, el dios Odín emite una serie de dichos que condensa bastante de la visión del mundo de los aniguos escandinavos. Uno de los más conocidos es:

  Muere la riqueza, mueren los parientes, igual morirás tú. Sólo una cosa no muere, y es la fama del muerto.

Unos siglos más tarde y un poco más al sur, la Muerte se dirige a Don Rodrigo Manrique con estas palabras:

No se os haga tan amarga
la batalla temerosa
que esperáis
pues otra vida más larga,
la de la fama gloriosa 
acá dejáís.
Aunque esta vida de honor
tampoco es eternal 
ni verdadera 
mas con todo es muy mejor 
que la otra terrenal 
perecedera.

En el mismo sentido va una de las frases que, en la película, Ulises dirige a Circe:

Si los hombres hablan de mí lo harán con orgullo porque fui uno de ellos.





En suma, el héroe, en cualquier tiempo y lugar, busca dejar un buen recuerdo. Por eso Arriano de Nicomedia (80/95 - 170/180 d. Xp.) nos cuenta que cuando Alejandro desembarcó en Troya corrió alrededor de la tumba de Aquiles y dijo:

-Feliz tú, Aquiles, que en vida tuviste un amigo como Patroclo, y luego un Homero que inmortalizó tu memoria.

Como contrapunto, la frase del propio Aquiles:

-Más vale ser esclavo del campesino más pobre que reinar sobre los muertos.

martes, 14 de enero de 2014

Relaciones léxicas II: el campo semántico


  Habíamos visto las familias de caballo y chaqueta. Otro ejemplo de variedad entre las palabras de una misma familia nos lo dan los derivados de león: leonado es el color del león y leopardo es un pariente suyo, pero leonino ya se aparta un poco más, y, curiosamente, la mayor parte de las palabras de esta raíz son nombres de persona: Leandro, Leónidas, Leoncio, Leonardo, Napoleón...

 


















    Esto nos lleva a establecer una nueva categoría: el campo semántico, es decir, un conjunto de palabras con un significado común, tengan o no la misma raíz. Por seguir con este ejemplo, el único derivado de león que pertenece al campo semántico de los félidos es leopardo, y los otros pueden encuadrarse en varios campos semánticos: el de los colores, el de los caracteres, el de los nombres propios, etc.


  Por cierto, otro derivado de león, éste sí perteneciente al campo semántico de los animales, es camaleón, cuyo irónico significado es león pegado a tierra. Otro ejemplo de las sorpresas que nos puede dar la etimología:

http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/07/algunas-etimologias-i.html
http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/07/algunas-etimologias-ii.html

 













   En suma, los conjuntos de palabras pueden estructurarse en torno a un lexema -familia-, o bien en torno a una idea -campo semántico. Las palabras de una familia pueden pertenecer a diversos campos semánticos y las de un campo semántico a diversas familias.

sábado, 4 de enero de 2014

Relaciones léxicas I: la familia

  La primera relación que podemos establecer entre palabras es la de familia, que podemos definir como un conjunto de palabras con una raíz común, o como el conjunto de una palabra primitiva y sus derivadas:

 MAR -marear, marino, marisma, marítimo

LEVE -alivio, elevar, levantar, llevar

CABO -acabar, cabeza

  Y muchos más ejemplos, pero nos encontramos con un problema doble. Que los derivados pueden perder el significado originario -o conservarlo si la palabra primitiva lo ha perdido- y que puede haber palabras de otras familias con un significado similar.

   Que caballero pertenece a la familia de caballo es evidente pero, ¿siguen siendo palabras relacionadas? Resulta que a quien monta a caballo ya no le llamamos caballero sino jinete, igual que a la hembra del caballo la llamamos yegua.  Encima el femenino de caballero es dama y el de jinete amazona. (1)












   Tenemos también el caso de chaqueta. Con chaquetilla y chaquetón no hay problema, pero nos sale chaquetero, cambiar de chaqueta, o chaqueta vuelta  y ya no es lo mismo. Añadamos que hay chaquetas con nombres de oficio: cazadora, guerrera, y hasta una chaqueta con nombre de mujer, rebeca. (2)



  En suma, el concepto de familia es genético pero no necesariamente semántico. Habrá que buscar otras relaciones entre las palabras.






(1) Por cierto, jinete es un arabismo, dama proviene del francés y amazona es un término griego de origen iranio. Buen ejemplo de lexicalización de préstamos.

(2) Por la película homónima de Alfred Hitchcock