La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

domingo, 24 de noviembre de 2013

Tiempos del texto narrativo

Podemos distinguir tres:

-tiempo de lo narrado
-tiempo de la narración
-tiempo del narrador


 El primero es la situación y duración de los hechos. Hay narraciones ultrabreves, a las que solemos llamar minicuentos  o bien microrrelatos:

 Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

(Augusto Monterroso)


Y en el otro extremo hay narraciones que abarcan siglos, las novelas río. El ejemplo más famoso es Cien años de soledad, pero también podemos citar La buena tierra, de Pearl S. Buck.

 Pero no siempre el tiempo interno se corresponde con el tiempo externo. Así, en las novelas de Virginia Woolf -Orlando, Al faro- hay elipsis larguísimas, y páginas enteras para contar un momento, lo que hace que el acceso a esta escritora no resulte fácil.

 El tiempo de la narración es la estructura cronológica, que puede ser lineal o no. Si no lo es, empleamos un término latino -in medias res- y un término inglés -flash back- que se complementan, pues el primero hace referencia al comienzo en un momento intermedio del relato y el segundo a la vuelta al pasado. Hay también dos términos griegos: analepsis, si el salto es hacia el pasado, y prolepsis, si es hacia el futuro.

 El tiempo del narrador no es especialmente frecuente. De él ya hemos hablado a propósito de Crónica de una muerte anunciada:

 http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/10/el-narrador-documentado.html

No hay comentarios: