La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Moralidad y reflexiones

La literatura no tiene dimensión moral. Pero como dicho así puede resultar un poco tajante, a lo mejor hay que decir que sí la tiene, pero a su manera. Que la literatura no debe presentar modelos de comportamiento sino incitar a la reflexión.

Ni Edipo ni Electra ni Medea son modelos de comportamiento, pero antes de juzgarlos debemos tener en cuenta:

A) SUS CIRCUNSTANCIAS

   Edipo es un juguete del destino, Electra quiere vengar la muerte de su padre -muerte que ha sido producto de un equívoco y ha ido asociada a un adulterio- y Medea actúa por despecho cuando, tras toda una vida con Jasón éste la deja por otra más joven, más guapa y más rica. Por lo general, los criminales de las obras clásicas no son psicópatas.


B) SU PROYECCIÓN 

 Si más de veinte siglos después seguimos hablando de complejo de Edipo, complejo de Electra, síndrome de Medea eso quiere decir que estos personajes encarnan tendencias que están ahí, que no debemos ignorar ni disimular. Por tanto, leer estas obras ayuda al lector a conocerse a sí mismo.

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 He citado a estos tres personajes de tragedia, y también podía citar a Don Juan Tenorio, el cual encarna una tendencia tan universal, que las principales literaturas europeas lo han recreado una y otra vez.

 En suma, los personajes literarios no deben ser encumbrados ni condenados a la ligera, pero debemos reflexionar sobre ellos, su carácter, sus motivos... El derecho del autor a mostrar el lado oscuro de la condición humana debe acompañarse de la obligación de hacer reflexionar al lector.

 Me vinieron estos pensamientos el pasado viernes, paseando bajo la sombra de los chopos, fresnos y abedules que crecen a orillas del Duero, el río que inspiró a Bécquer, Machado, Gerardo Diego, Jaime Urrutia... Sí, los profesores de Literatura somos gente muy rara.

2 comentarios:

Lidia dijo...

"Sí, los profesores de Literatura somos gente muy rara."

¡Menos mal que tú mismo lo admites! ....jejejeje. =P

Sí que da para pensar la literatura, sí... Sobretodo cuando la entiendes. Porque así puedes identificarte o no con lo que cuenta, tanto si lo dices como si te lo guardas para tí.

Y creo que eso es importante, ser capaz de analizarte después de leer algo.

Es bonito cuando lees un texto, te paras a pensar, y te descubre algo de tí mismo que estaba tan ahí que ni te habías dado cuenta.

Un besito.

Javier dijo...

Bienvenida al blog, Lidia, y muchas gracias por comentar. En efecto, el valor de la literatura está en cómo muestra la condición humana con sus luces y sombras, de modo que el lector descubra las suyas propias.

Un abrazo.