La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Amor post mortem

Este tópico se suele ejemplificar con el que posiblemente sea el más memorable de los sonetos de Quevedo:


http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/esp/quevedo/cerrar_podra_mis_ojos_la_postrera.htm

De lo mucho que se puede decir de este poema, me viene ahora a la mente la enumeración final, con esas tres muestras de sujeto + subordinada adjetiva en el primer terceto y los correspondientes predicados en el segundo. Quizás el segundo de éstos -verso nº 13- sea uno de los mejores versos de la poesía de todos los tiempos:

           serán ceniza más tendrán sentido

Vamos un poco al otro lado del Atlántico, para ver cómo Gabriel García Márquez trata el tópico en este fragmento de  Cien años de soledad:

(...) Conscientes de aquella amenaza, Aureliano y Amaranta Úrsula pasaron los últimos meses tomados de la mano, terminando con amores de lealtad el hijo empezado con desafueros de fornicación. De noche, abrazados en la cama, no los amedrentaban las explosiones sublunares de las hormigas, ni el fragor de las polillas, ni el silbido constante y nítido del crecimiento de la maleza en los cuartos vecinos. Muchas veces fueron despertados por el tráfago de los muertos. Oyeron a Úrsula peleando con las leyes de la creación para preservar la estirpe, y a José Arcadio Buendía buscando la verdad quimérica de los grandes inventos, y a Fernanda rezando,  y al coronel Aureliano Buendía embruteciéndose con engaños de guerras y pescaditos de oro, y a Aureliano Segundo agonizando de soledad en el aturdimiento de las parrandas, y entonces aprendieron que las obsesiones dominantes prevalecen contra la muerte, y volvieron a ser felices con la certidumbre de que ellos seguirían amándose con sus naturalezas de aparecidos, mucho después de que otras especies de animales futuros les arrebataran a los insectos el paraíso de miseria que los insectos estaban acabando de arrebatarles a los hombres. 

En este texto se ven algunos elementos barrocos, sobre todo el procedimiento diseminativo-recolectivo, aquí aplicado a la familia Buendía. También puede verse cómo GGM juega con el tiempo, tanto hacia el pasado, al enumerar a los Buendía, como hacia el futuro, en las tres últimas líneas. Aquí está una de las frases más bellas de toda la novela -y tiene muchas-, perfectamente comparable a la primera y a la última.

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Y ahora subimos un poco al norte, con Edgar Allan Poe (1809 - 1849):

http://es.wikipedia.org/wiki/Annabel_Lee

http://www.literatura.us/idiomas/eap_lee.html

Este poema, típicamente romántico, lo podemos escuchar en la voz de Santiago Auserón (a ) Juan Perro, cuando era el cantante de Radio Futura:

http://www.youtube.com/watch?v=BuZMhbU5TPY

 Buen ejemplo de cómo los tópicos aparecen en distintas épocas y lugares, y en distintas artes.