La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

miércoles, 9 de octubre de 2013

El Barroco: la dualidad


 En el Barroco se adquiere plena conciencia de que no podemos conocer la realidad sino la imagen que, por la razón o por los sentidos, tenemos de ella. Por eso uno de los grandes rasgos de la literatura barroca será el contraste entre apariencia y realidad, presente desde los diálogos de Don Quijote y Sancho hasta la locura fingida de Hamlet, pasando por la hipocresía de Tartufo o el vacío que se esconde bajo la fachada seductora de Don Juan.

 No será la única dicotomía barroca. Galileo demuestra que la Tierra no es el centro del Universo, y los descubrimientos geográficos que Europa no es el único continente civilizado. El interés por conocer otras culturas crece, y fomenta una cierta mentalidad relativista, cuyo principal reflejo literario será, ya en el S. XVIII, Los viajes de Gulliver. (Ya Montaigne había anticipado esta idea en su ensayo sobre los caníbales.)

 La idea del derecho divino de los reyes, que culminará en Francia con Luis XIV, sufre en Inglaterra dos duros golpes: uno fáctico, con la ejecución de Carlos I, y otro teórico, con la publicación de Leviathan, de Thomas Hobbes. Una nueva idea, el contrato social, alcanzará gran relevancia en el siglo siguiente, precisamente en Francia.

 La Paz de Westfalia supondrá un paso de gigante. Lejos todavía de establecer la libertad religiosa como un derecho inalienable, reconoce al menos que hay diversas religiones y concede al poder civil lo que hasta entonces era prerrogativa eclesiástica. Lo absoluto -igualdad de derechos- junto a lo relativo -la diversidad religiosa.

 En suma, si la poesía barroca es tan abundante en paradojas, antítesis, oximorones, quiasmos, etc. no es por capricho, sino porque el poeta barroco es consciente de que la realidad de su tiempo no se puede expresar de otra forma.

 http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/01/poesia-y-mente.html

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