La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

viernes, 25 de enero de 2013

ROMANCE DE LA LOBA PARDA




                                               



Estando yo en la mi choza,
pintando la mi cayada,
iban altas las cabrillas 
y la luna rebajada.
Mal barruntan las ovejas,
no paran en la majada.


Vide venir siete lobos
por una oscura cañada;
venían echando suertes,
cuál entrará a la majada.





 Le tocó a una loba vieja,
patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos
como puntas de navaja.








Dio tres vueltas al redil
y no pudo sacar nada.
A la otra vuelta que dio
sacó la borrega blanca,
hija de la oveja churra,
nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos
para el Domingo de Pascua.



-¡Aquí mis siete cachorros,
aquí perra trujillana,
aquí perro de los hierros,
a correr la loba parda! 
Si me cobráis la borrega,
cenaréis leche y hogaza
y si no me la cobráis
cenaréis de mi cayada.


Los perros tras de la loba
las uñas se esmigajaban.
Siete leguas la corrieron
por unas sierras muy agrias.
Al subir un cotarrito
la loba ya va cansada.


-Tomad, perros, la borrega,
sana y buena como estaba.
-No queremos la borrega
de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja
pa'l pastor una zamarra.
El rabo para correas
para atacarse las bragas.
De la cabeza un zurrón
para meter las cucharas.
Las tripas para vihuelas
para que bailen las damas.







Entre los admiradores de este romance podemos citar al periodista y escritor guadalajareño Antonio Pérez Henares, famoso por sus novelas prehistóricas:

http://blogs.periodistadigital.com/lamarea.php/2011/01/22/p287969

Este romance sirve para ver fundamentalmente dos temas: la estructura de la épica medieval,  y el simbolismo.
Del primero la dicotomía de personajes: el héroe (los perros) y el antagonista (la loba), reforzada con la de espacios, la tierra y lo desconocido. 
El segundo es variado:

-el número 7, que suele significar muchos

-los animales, nada menos que el lobo y el cordero; pero hay otros dos simbolismos asociados a éste:

-el sexo, pues al ser ambos hembras, su simbología es más fuerte (1)

-el color, blanca una y parda la otra

(1) La valoración extrema de lo femenino, tanto en lo bueno como en lo malo, es frecuente en la
       literatura medieval. El principio de la Divina Comedia es un buen ejemplo.

 http://lavidaqueyoveo2.blogspot.com.es/2013/04/infierno-canto-i.html

  

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Este relato es una obra de arte que desgraciadamente se ha perdido en el tiempo

Javier dijo...

No se perderá del todo mientras algunos lo recordemos.
Muchas gracias por comentar.