La vida que yo veo

Éste es el blog de Javier Pérez, profesor de Lengua y Literatura del IES "Pedro de Ursúa" de Mendillorri (Pamplona)

viernes, 11 de enero de 2013

POESÍA Y MENTE


  Garcilaso canta a un amor idealizado en el locus amoenus, que es también escenario de la "vida retirada" de Fray Luis de León y de la "noche oscura del alma" de San Juan de la Cruz. Todo muy bonito y a la vez muy convencional, no sólo por el espacio sino también porque los tres, el amante, el asceta  y el místico tienen sus papeles muy claros.

Unas décadas después veremos que Quevedo un día se burla de la nariz de Góngora, otro día lamenta la decadencia de España y otro sueña el amor que incluso tras la muerte sentirán sus cenizas. Por su parte, Lope presume de sus conquistas pero lamenta que Dios va en su busca y él no acaba de decidirse a abrirle las puertas. Y al otro lado del océano Sor Juana Inés de la Cruz nos dirá que se divide entre seguir al que la rechaza  o rechazar al que la sigue.

 Entre la lírica renacentista y la barroca, ¿cuál refleja mejor la complejidad de la mente humana?

 

No hay comentarios: